Hace unos ayeres visitamos la cafetería “Amelia café y arte” nos dió mucho gusto enterarnos de su historia, un padre de familia con la idea de poner una cafetería, una esposa que lo apoya en sus proyectos y una hija con mucho talento para el dibujo. Juntos eligieron emprender la cafetería pero que fuera de cierta forma para impulsar a las personas a dibujar, por lo que proporcionan mini lienzos, pintura, pinceles y todo lo necesario para sacar al Leonardo Da Vinci que todos llevamos dentro.
Da gusto visitar proyectos como éstos que les gusta apoyar a los talentosos artistas que viven en la ciudad.










Al final publicaron en sus historias el dibujo de EroSan:





